Por un idioma sin idiomo
Por un idioma sin idiomo Si no tiene «dío» el día, el trigo no tiene «triga”. Nunca existieron las “miembras», y tampoco las «estudiantas», ni «hormigo» entre las hormigas. Aunque lo intenten comprar con millones y «millonas» un trono no tiene «trona» ni «jaguara» has de llamar a la hembra del jaguar. Y aunque el loro tenga Lora, y tenga una flor la flora, mi lógica no se aplaca: no tienen «vacos» las vacas ni los toros tienen «toras». Aunque las libras existan con los libros no emparejan; y tampoco se cotejan suelos, que de suelas distan. Por mucho o «mucha» que insistan, mi mano no tiene «mana”, no tiene «rano» la rana y foco no va con foca, ni utilizando por boca al masculino de Ana. ROBERTO SANTAMARÍA-BETANCOURT